Me estás mirando con la mirada más dulce que puedes expresar, sin saber lo mucho que me recuerdas a ese infierno dónde me solia revolcar... No es tu culpa, me gustan con esa misma energía quizas. Puedo ver las llamas ardiendo en el fondo de tu iris, y toda esta oscuridad enmarcada entre tus abundantes cejas, pero con ese toque de encantó en esas alargadas pestañas que invitan a quedarse un poco más si eres valiente.
Si, tu mirada es imposible no compararla con la suya... y puedo sentir como ese Monstruo que quedó tras mi relación con Mr. J salir a toda marcha, puedo sentir esa misma rabia, esos celos, las ganas de gritar desde cada rincón, toda la verborrea que no te corresponde y las lágrimas empiezan a caer, sin poder huir de mi misma, siento como me invade y me inmoviliza ese mismo miedo...
E intento, de verdad intento no dejar está bestia salir, no quiero que esto te arrastre y acabe contigo como acabo conmigo, pero está allí siempre, esa herida podrida, como un una infección que no logro curar o amputar de mi, está allí está voz, pendiente de cada cosa que hago para culparme, para atacarme, y alterarme los nervios a más no poder.
Siempre está sobre mi hombro burlándose de lo que pasa, esperando el momento exacto para quebrarme y recordarme que esto es todo lo que soy, una loca, celopata, insensible, posesiva y... Me aterra cada vez que sale porque siento que quizás esa voz tiene razón, y comienzo a ceder, siento que cada vez es más fuerte, más grande, más hiriente.
Él seguramente no tiene idea de lo rota que me dejó. Todas las inseguridades que reventó sobre mi como cada viruta de vidrio en mi rostro, siguen allí ardiendo en mi junto a cada grito, como cada golpe a la pared, como cada "para" silenciado con un beso... Seguro está haciendo añicos a alguien más... O quizás, siempre fui yo la única culpable. Y el Monstruo que quedó solo fue el más fuerte.
--/-- Alisa --/--
10/03/22
1:24am
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